Entrevista a Víctor González Martínez, autor de «Diario de naranjas»

Víctor González Martínez es actor, dramaturgo, director teatral y pedagogo. Estudió actuación en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde además se tituló como Profesor de Educación General Básica y como Diplomado en Fomento de Lectura y Literatura Infantil y Juvenil.

Con su compañía de trabajo Sintético-Teatro ha participado en numerosos festivales. En 2010 con Diario de naranjas ganó el premio al mejor director en el 10º Festival de Dirección Teatral, organizado por la Universidad de Chile y Lastarria 90. Durante el 2012 Víctor publicó su obra en Editorial MAGO y su lanzamiento será el día 27 de abril, a las 20:30 horas, en la Sala Tennyson Ferrada del Centro Cultural Estación Mapocho.

Mediante un lenguaje poético y urbano, Diario de naranjas apunta a  generar un debate en torno a la incomunicación, al olvido y a la despersonalización de las relaciones humanas.

Por Daniela Segovia

¿Cómo surge la idea para crear  Diario de naranjas: prohibido decir adiós sin despedirse? ¿Se basó en tu experiencia personal?

Efectivamente, las naranjas surgen de la biografía, mi biografía. Un texto construido a partir de la idea del diario como espacio personal de auto confesiones, ello sumado a una cuota de fantasía,  magia y a la obra de Benedetti,  dieron como resultado Diario de Naranjas, un texto que desde sus primeros bosquejos, me ha traído grandes satisfacciones.

El «decir adiós sin despedirse» me parece un clásico constante en las relaciones afectivas actuales y no solo en términos de pareja, por el contrario, pareciera ser  algo transversal a todos los ámbitos de la vida.

Así arrancaron las naranjas en mi cabeza, con llamadas telefónicas que nunca se devolvieron, con mails que jamás se contestaron y con la imaginación lista para iniciar un viaje, un nuevo y catalizador viaje: Diario de Naranjas, un registro de aquellas mandarinas de paso, que jamás serán naranjas.

 Tú  defines a Diario de naranjas: prohibido decir adiós sin despedirse como una obra que «debate en torno a la incomunicación, el olvido y la despersonalización de las relaciones humanas». ¿Podrías ahondar más  en el desarrollo de estos tópicos a lo largo del texto?

Efectivamente, eso mismo significan para mí las Naranjas. Pareciera ser paradójico que en la actualidad, donde todo pasa por lo comunicacional y estamos inmersos en la era de las comunicaciones, seamos incapaces de expresarnos en la intimidad de nuestras relaciones amorosas, familiares, laborales, etc. La bidireccionalidad de la comunicación,  tan aclamada por las tendencias contemporáneas en ese ámbito, cada vez más dejan der serlo y vuelve a reinar lo unidireccional, y no porque haya solo un interlocutor, sino porque la dirección de los mensajes están siendo equivocadas. Cada quien dirige su discurso donde mejor le parece y por tanto el diálogo jamás se produce. «Si abriéramos la boca para algo más que comer y discutir, todo sería más cálido y agradable». Porque la discusión pareciera ser el único lugar de encuentro de las relaciones actuales. Quizás mi mirada es un poco pesimista, lo sé. Pero también, demos cabida a su lado realista.

¿Cuál es el valor de la intertextualidad  en tu obra?

La intertextualidad, que por lo demás no sólo esta dada con la alusión explicita a Benedetti, pues hay también en el texto varias canciones poperas y rockeras diluidas en el texto, tienen un valor espacial en tanto permiten elevar el discurso del mismo,  a terrenos más universales y con afectividades comunes e icónicas de fácil reconocimiento para el lector.

Suena raro lo de lector, pues cuando escribo lo hago para un espectador, siempre con la idea del montaje en mi cabeza. Hay dramaturgos que ese tipo de procesos de construcción dramatúrgica les parece bien, a otros mal, a mi me parece increíble. Mi cabeza dice una cosa, mis palabras otras y para no sesgar la mirada o punto de vista del futuro lector, el texto no incluye acotaciones, convirtiéndose en una invitación a viajar donde la imaginación de cada cual cobra un rol protagónico.

¿Por qué la alusión a  Benedetti y  el cuento La noche de los feos al interior del texto? ¿Cuál es tu relación con este autor?

Benedetti. «Amo a Benedettiy amo La noche de los feos…», creo que me di un tremendo lujo al incluir dos de sus obras en la mía,  al fundir sus palabras con mis emociones,  reflejadas en el sentir y pensar  de los personajes.

En la obra de Benedetti, La noche de los feos, es de fácil apreciación la soledad que ronda a los personajes en toda su biografía. La fealdad es su lugar de encuentro e identificación, dos superficialidades que encuentran compañía en la oscuridad de un cine y en el odio por sus propios rostros. Una radiografía a nuestra sociedad y a la manera que tenemos de relacionarnos. La noche de los feos me cuestiona constantemente, no sólo sobre  el por qué tenemos que ser tan superficiales y medir a las personas según el aspecto que tienen, si la esencia está en nuestro interior,  además sobre por qué en nuestras fealdades es donde encontramos identidad. Pero: ¿cuáles son nuestras fealdades?, ¿cuáles son tus fealdades o las mías? Decir adiós sin despedirse es una de ellas.

Decir adiós sin despedirse

 «En una estación de buses,  aparentemente vacía, una joven pareja de desconocidos se encuentran. Ambos quieren viajar y no pueden. Ambos quieren volar y están quebrados. Ambos esperan la llegada de su media naranja. Las horas pasan. Las naranjas también. Lo que ellos desconocen es que las naranjas ya no suelen despedirse; se marchan sin avisar». 

    Víctor González Martínez reflexiona sobre sus futuros lectores y piensa en lugares comunes, en situaciones que todas las personas han vivido en sus relaciones afectivas: «Si te patearon ,y no te diste cuenta; si perdiste a tu media naranja, por perder en tiempo con mandarinas; si vas por la vida pensando que todo va bien , cuando en realidad no es tan así, quizás la lectura de  Diario de Naranjas, pueda ayudarte a velar esa parte vergonzosa y pudorosa con la que cargamos todos  los seres humanos: el orgullo».
                                       

 

 

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